Las oleadas de fusiones y adquisiciones se han hecho cada vez más fuertes y frecuentes en los últimos años. Es cierto que el ritmo de estas operaciones ha bajado como consecuencia de la crisis, como en ocasiones similares, pero es casi seguro que las compras empresariales seguirán desempeñando un papel fundamental en las próximas décadas.
De todos los informes que he leído en los últimos dos días sobre la caída de la bolsa, veo entre la comunidad financiera un cierto consenso sobre que la bolsa está barata.